Da da da da da…

Descubrimiento musical, decía el encabezado del video posteado. Una banda nueva. Nombre y título de la canción identificados. Esa canción se presentaba de manera casual después de mucho tiempo de haberla escuchado por primera vez. La canción empezó a sonar y se quedó por varios días previos a esos días donde se convertiría en el soundtrack perfecto para la situación doble sucedida en hechos alejados en tiempo y en circunstancia elemental, aunque ambos unidos en ese punto, el vértice de la incomodidad.

La incomodidad del afecto.

Se acercó y le dio un beso, agarrándole el cabello aun mojado con cuidado de no desbaratar el look que había construido para esa noche. Era tanta su alegría que intentó un abrazo, pero con la gente que se acumulaba alrededor, resultaba un poco incómodo aunque no tanto como no notar su resistencia a ese abrazo, sonriendo igual, disimulando con agrado. Extraña contradicción alegórica como celebrar al sol de noche.

Habían pasado dos semanas y el último recuerdo que tenía era de lo nada incómodo que resultó esa vez, de lo divertido, simple, directo. Estado natural poco común para principiantes. Extrañaba esa sensación, extrañaba saber que eso podía suceder en cualquier momento. Destilar alegría, afecto, hasta quién sabe tal vez, ternura, sin pretender un feedback incorporado a la acción, pero en ese momento, cuando la gente se aproxima y se saluda, se pregunta y se pasa la voz, no supo darse cuenta. ¿Y dónde está? ¿Qué es lo que se ha puesto? Mientras me preguntaba esas cosas yo recreaba en mi mente cómo se veía y en mi estado de ebriedad anímica, ese estado de felicidad contagiosa, quería acercame otra vez y observar el brillo que irradiaba a distancia, extraño, precisamente como un sol en la noche. Pensé.

Se acercó y todo parecía normal, aunque algo pude notar que sucedía fuera de lo que era común en su actitud conmigo. Pensé que quizás era por el tiempo que no había estado ahí, lo inusual de volver esa noche y encontrarnos, o lo habitual de mi imaginación, de mis supuestos, de lo que mejor entonces camino hacia otro lado. Y en ese otro lado estaba también quién le provocaba una dicha innata, estar ahí a su lado, conversar, escuchar, mirar. Intentar no recordar esa mirada suya de hace también unas semanas atrás, esa mirada indescifrable que estaba pendiente resolver. No importa ahora, se decía, entre tantas máscaras, atuendos y accesorios de una noche divertida era imposible (casi) pensar en otra cosa que emitir sonrisas y buenos abrazos.

¡Feliz cumpleaños! Y la alegría del saludo con un buen abrazo. Nos vemos ahora más tarde. No lo dudes, ahí nos vemos. La noche temprana sonaba al ritmo de los tambores y la energía de la vibra primaveral que se celebra con tanto gusto. Había estado lejos mucho tiempo, me gusta estar de vuelta, pero por ahora me tengo que ir. ¿Los veo al regreso? Seguro, aquí estaremos. Vuelvo en una hora. Mientras caminaba alejándome del sonar de los tambores, de las luces sobre las cabezas de tantos grandes y chicos, recordaba su rostro cual mosaico díptico mental, partiéndose en una mirada sin fundamento revelado pero que se dibujaba con las primeras letras de la palabra sinónima de fastidioso, perturbador, agotador que se venía a la mente mientras la canción de San Cisco sonaba en el iPod.

Esa canción había estado sonando con insistencia pegajosa pero sin definirse como pista para darse cuenta de la situación en la que se encontraba y que se encontraría unas horas después. Da da da da da da da da da… Tratar de no pensar en eso ahora. Hola, sacándose los audífonos, listo, conversemos de lo pendiente, a las nueve tengo que estar de regreso. Cuando los audífonos volvieron a su lugar, ya se encontraba caminado faltando tres minutos para las nueve. ¿A quién quieres ver primero? Cumpleaños, mirada, flores. Agenda apretada para tan pocos minutos.

Why do you hold on so tight?
What do you fear?

Doo doo doo doo doo doo doo… Otra vez la gente transitando apretada, tal como fue el saludo de bienvenida sería el ya nos vemos. Hace check a dos puntos de la agenda, pero la prioridad era despedirse y ver un momento más de ese brillo que no solo era por el atuendo especial, era en sí porque así brillaba siempre, pero esa noche quizás más. Se detiene y le pasa la voz. En ese momento el absurdo de lo ingenuo que puede presentarse como un dibujo hecho por crayolas se desvanecía con el gesto de su rostro, ese gesto confuso. Ésta vez no sería una mirada, sino una mueca. No entendí, pero pronto tuve que dar media vuelta e irme hacia la otra dirección. Me despedí de todos los demás y alcancé al grupo para partir hacia la segunda parte de la noche.

A la mañana siguiente tenía las imágenes de la noche anterior como un abstracto cuadro de Kandinski confundiéndose al ritmo del beat de la canción que insistía con su nombre en reincidir lo que más tarde se convertiría en el subject que se quedaría grabado en su frente. Para dato más curioso lo que procedió en la vida real esa mañana parecía la recreación del videoclip de la canción. Va a mirar su teléfono, darse cuenta de la hora. Lo agarro y veo un mensaje suyo. ¿Ayer en qué estabas?. Mi primera reacción fue una sonrisa idiota en el medio de la resaca. Globito verde con mi respuesta para de inmediato leer la suya, no recuerdo más que una sola palabra: incómodo.

Da da da da da da da da da…

Dejo el teléfono de lado y me quedo mirando el techo. ¿Qué es lo que sucede? Pienso. Entonces entiendo esa mirada, entiendo esa mueca. Yo ya no sonrío. Así esa canción sigue sonando casi como la risa burlona que hace falta en toda ésta historia. Intenta entenderlo, sospecha que tomará una decisión al respecto. La imagina, recrea y ensaya mirando el techo. Lo intenta una vez más y no puede. Se levanta y busca el diccionario.

Incómodo.- Se aplica a la persona que tiene el ánimo alterado a causa de una molestia que le ha hecho perder el bienestar y la tranquilidad.

Da da da da da da da da da…

Advertisements
Tagged , , ,

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

Eventos cotidianos de apasionante letargo

#historiascasideficción escritas por @beatriztorresz

[wi:k]

Una película de Moreno del Valle.

buensalvaje

Desvíos para lectores de a pie

%d bloggers like this: